Boadilla del Camino

Boadilla del Camino es un pequeño pueblo de 121 habitantes (INE, 1/1/2019) situado en el límite Este de la Tierra de Campos, la gran estepa castellana con sus campos de cereales y sus suaves ondulaciones. El Camino francés a Santiago de Compostela pasa por Boadilla del Camino. Desde aquí, los peregrinos deben caminar o andar en bicicleta 427 km más para llegar a la famosa catedral de Santiago de Compostela. El término Boadilla significa “pastizal de bueyes” y fuentes del Fuero Municipal indican que la fundación se remonta al año 970. A pesar de ser un pueblo tan pequeño, alberga dos obras que están consideradas Monumentos Histórico Artísticos: la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y el Rollo Gótico Jurisdiccional.

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción data del siglo XVI, aunque está construida sobre una antigua iglesia románica de la que quedan restos en la base del campanario y una pila bautismal, que data del siglo XIII. La iglesia está formada por tres naves formadas por pilares, el baptisterio y el coro.

No te vayas de la ciudad sin antes echar un vistazo al maravilloso rollo jurisdiccional medieval del siglo XV, que supuestamente también se utilizó como picota. En aquellos tiempos un rollo jurisdiccional era el símbolo de la independencia de un municipio. En este caso el privilegio de la independencia jurisdiccional fue otorgado por el rey Enrique IV. Brindó el privilegio en agradecimiento por la ayuda que recibió de los habitantes de Boadilla del Camino en su lucha por recuperar el trono perdido, a favor de su hermanastro Don Alfonso.

El rollo jurisdiccional de Boadilla es uno de los más bellos de España. Sobre una base circular de cinco escalones se alza un fuste de 8 columnas delgadas que está decorado con rosetones y conchas de peregrino, conocido símbolo del Camino de Santiago. En el fuste hay un capitel con motivos vegetales, querubines y animales. El capitel está coronado por una cresta gótica y una aguja gótica.

A sólo unos kilómetros al oeste de Boadilla, en dirección a Frómista, discurre el Canal de Castilla. Construido entre la última mitad del siglo XVIII y la primera mitad del XIX, recorre 207 km por las provincias de Burgos, Palencia y Valladolid, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Su propósito era impulsar el comercio al permitir que la producción de grano de trigo de Tierra de Campos fuera transportada desde Castilla hasta el puerto norteño de Santander y desde allí a otros mercados; viceversa, el canal también estaba destinado a facilitar la entrada de productos de las colonias españolas a Castilla.

La Guerra de la Independencia española, las limitaciones presupuestarias y el difícil paso de la Cordillera Cantábrica obstaculizaron y eventualmente redujeron el plan inicial de 400 km por lo que el canal nunca llegó al Cantábrico como estaba previsto inicialmente. En general, su construcción llevó casi 100 años (de 1753 a 1849) y finalmente se detuvo cuando se construyeron ferrocarriles en el norte de España en el siglo XIX, reemplazando el proyecto. El canal fue más utilizado durante el período 1850-1870, cuando hasta 400 barcazas surcaban el canal remolcadas por bestias de carga. Más tarde, el canal se convirtió en la columna vertebral de un enorme sistema de riego debido a su relativa ineficiencia frente al transporte ferroviario de mercancías como medio de transporte. Las esclusas del canal fueron desmanteladas en el siglo XX.

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